La bocha rueda a una velocidad endiablada, levantando briznas de hierba húmeda como una lancha estelando el mar.A cuarenta yardas, Pelayo espolea a su yegua con el taco alzado, tenso, con la mirada clavada en la bocha que corre, vuela, delante suya. Conforme se acerca, va bajando el brazo, calculando el tiempo exacto para golpearla con toda el alma y meterla entre los palos... Escucha a todos gritando allá lejos, escucha el rebufo intenso de su caballo, los cascos golpeando la cancha, su respiración, su mente...."dale, vamos, es tuya, es tuya...." Han llegado hasta la final, y ahí están luchándole a Francia el título continental. Puede conseguir el empate que fuerce la prórroga. Llevarse a España la copa de campeones de Europa. Se lo merecen. Han luchado hasta el final. Llega a la bocha..... golpea..... no. La desilusión, la decepción.... dura un par de horas. Comenzamos a sonreír. A darnos cuenta de lo que habíamos conseguido: ESPAÑA SUBCAMPEONA DE EUROPA. Estamos en la élite...
